Testimonio de Daniel García, Uruguay

Testimonio de Daniel García, Uruguay.

 
 
 

 
Hola desde la distancia a mis hermanos de España.

Mi nombre es Daniel García, tuve la alegría de participar de la Tercera Asamblea de ACG y el Camino de Santiago. Gracias a su generosidad, junto con el padre Marcelo, pudimos vivir momentos inolvidables, que perduran en la memoria y en el lugar más importante, el corazón.

Quería contarles que si bien fue muy productivo, beneficioso e interesante lo tratado en la asamblea, hay algo que por lo menos en mi caso, me impacto y marco; las miradas, las palabras, lo compartido, lo generoso de vuestro corazón el cual encontré abierto y sincero para acompañarnos a vivir una experiencia tan única e irrepetible.

También sentí, viví y comprobé que un hijo de Dios es un hijo de Dios, en Uruguay, en España, en Rumanía, en Argentina, en Venezuela o en cualquier parte del mundo; allí donde está la Iglesia, allí hay comunión, fraternidad y muchas cosas más las cuales sería muy extenso de enumerar.

Me quedo con la experiencia vivida a lo largo del camino, los cansancios, el dolor, pero también las palabras y las vivencias compartidas. Las santas Misas compartidas junto a ustedes, las palabras de nuestros pastores, el ánimo y la alegría a pesar de lo duro del camino; allí donde hay amor siempre se encuentran las razones para seguir caminando y sembrando siempre de nuevo.

Ver a Cristo en cada uno de ustedes y compartir todos juntos la alegría de la vida  a pesar de las dificultades, han sido un importante incentivo para mi propia vida. Tengo aún grabados los rostros y sonrisas de quienes nos acogieron y se brindaron para que estuviéramos bien y no nos faltara nada. Para ellos mi más grande agradecimiento, han dejado en mi corazón un anhelo inmenso de volver a verlos. Si Dios quiere, algún día podrá ser.

Fue un honor haber participado y vivido con acción católica general esta única e irrepetible experiencia. Mi más apretado y afectuoso saludo, en particular a quienes supimos encariñarnos y también a quienes solo nos vimos una vez, pero nos descubrimos hermanos caminando juntos, por y con Jesús.

Reconocer y felicitar a todos por la buena organización y el esfuerzo de tantos hermanos que hicieron posible que todo esto pudiese realizarse bien y con amor.

Un saludo y muchas bendiciones en Cristo.
Daniel García, Uruguay..