El Covid desde la fe

Testimonio de Mari

Diócesis de Barcelona

 

 

Hola soy Mari acompañante de la parroquia San Miguel de Singuerlín , de Santa Coloma, en Barcelona.

Acompañaba a un pequeño grupo de jóvenes todos los jueves y a un grupo de primera comunión cada 15 días.

Cuando comenzó el aislamiento y nos quedamos en casa, empecé a echar de menos mis actividades en la parroquia y pensé que los chicos y chicas también nos echarían de menos a nosotros, así que decidí ponerme en marcha y seguir trabajando por whatsapp: el cuaderno de vida con el grupito de los jueves, incluso hemos hecho videollamada con la complicidad de las madres, les dimos una gran alegría a los jóvenes. A los papás de primera Comunión les envíe el desarrollo de la clase tal como yo la hubiera hecho en la parroquia. Como siempre empezamos poniéndonos en presencia del Señor, en segundo lugar trabajar el tema, después una dinámica y una canción. Todos los papás agradecieron la iniciativa y la disfrutaron ellos también.

No saben que la agradecida era yo. Comenté la iniciativa con algún otro acompañante y catequista y a raíz de nuestra conversación se animaron a trabajar ellos también con los niños.

Llego Semana Santa; no podía dejarla pasar de largo. Comenzamos a hacer palmas de papel, cartulina, cada uno con lo que tenía por casa y creo que ha sido el mejor Domingo de Ramos de la historia.Después hicimos un móvil con los 5 salmos de la Semana. Los animé a hacer la Mona (pastel típico de Pascua que hacemos en Catalunya) y los huevos de Pascua. Pensé :"que mejor manera de llevar a Dios a los hogares de todos, que estar en compañía y armonía familiar" siempre desde el amor y la fe.

Así la catequesis sigue viva y activa, las familias incluso se implican más y nos estamos conociendo mejor, pues se desahogan explicando sus vivencias en esta situación.

Una mamá, por ejemplo, tiene cuatro familiares enfermos en su país y no tienen posibilidades para conseguir oxígeno y me decía , palabras textuales: "tengo una pena inmensa de impotencia que no puedo ayudar desde aquí". Así que nos unimos en oración en la Iglesia Mayor – la central de Santa Coloma- todos los días por facebook para pedir por los enfermos.

Y esto no termina aquí, seguiremos animando, ayudando, acompañando y pidiendo a Dios que me ilumine para que nuestra Iglesia siga creciendo firme y fuerte. Sé que soy un pequeño eslabón de esta gran familia de Acción Católica General, pero este eslabón quiere ser fuerte y no decaer para ayudar, dentro de mis posibilidades, a los demàs. Que Dios nos de fuerza, salud y Fe para superar este virus.

Por cierto la dinámica de catequesis fue: ¿sabes la creación más hermosa que Dios creó y a la que más ama?....pues miraros en un espejo y veréis la respuesta.

Un abrazo a todos y que Dios nos ayude.

 

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