Acoger y sanar las heridas de los que peregrinan a nuestro lado

Retiro de Cuaresma de la ACG de Teruel y Albarracín y CONFER

 
 
 

 

La tarde del sábado 29 de febrero, haciendo un paréntesis en nuestras ajetreadas vidas la ACG y CONFER nos convocaron a un retiro en un sitio tranquilo y lejos del bullicio que nos invade. Más de cincuenta persona aceptamos la invitación. Comenzamos cantando y orando, poniendo nuestro corazón en sintonía, dejándonos mecer por la brisa del Espíritu. Después, de la mano de José Luis Torrubiano desvelamos la Cuaresma como un tiempo de CONVERSIÓN que, siguiendo nuestro Plan Pastoral, tenía que ser también SOCIAL: acercándonos a las realidades eclesiales, socioeconómicas, de despoblación, de soledad, de pobreza y marginación de nuestras comunidades y nuestras gentes, e iluminándolas a través de la Palabra, descubrimos la llamada de Jesús a una necesaria conmoción por el otro que nos mueva a salir y dar respuesta al sufrimiento ajeno, a sentir con el otro, acogerlo, escucharlo, “a poner cada uno lo que para el camino lleva en las alforjas”, y así, entre todos, combatir el conformismo y el pesimismo, poner a la persona y su dignidad en el centro, ser “artesanos” de la paz y el perdón, ser amparo de los débiles… teniendo en el horizonte la igualdad y la necesaria equidad.

Esta reflexión nos llevó al momento de silencio, preñado de preguntas: ¿cómo crear comunidades más abiertas, dialogantes, acogedoras?; ¿vivimos el Evangelio como fuente de esperanza e ilusión para los que caminan a nuestro lado?; ¿cómo puedo contribuir yo a hacer una comunidad que peregrina en Teruel, que acompaña y cura las heridas de quienes caminan a nuestro lado? Se quedó pequeño el silencio, pero abrió en todos el anhelo de ir dando respuestas.

Con una hermosa oración agradecida, en la que pudimos hacer eco de las palabras y los silencios de la tarde, José Luis se despidió con unos versos de León Felipe: “Voy con las riendas sueltas y refrenando el vuelo, porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con TODOS y A TIEMPO”.

Terminamos compartiendo merienda y nos marchamos con tarea pendiente, dispuestas a vivir la Cuaresma bien despiertas, caminando en fraternidad, sin miedo, con fe y esperanza. Gracias José Luis por compartir tanto. Buen camino hacia la Pascua.