La caricia de la Iglesia

UMOFC, Cántaro de agua viva para el mundo.

Por Encarna Pérez Martínez (Cuenca).

 

 

 

La Unión Mundial de las Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) fue fundada en 1910 y representa en la actualidad a casi 100 Organizaciones Femeninas en el mundo, activa en unos 66 países en todos los continentes, cuenta con más de 8 millones de mujeres católicas en todas las etapas de la vida.

Su objetivo es: promover la presencia, participación y corresponsabilidad de las mujeres católicas en la sociedad y en la Iglesia, para que puedan cumplir con su misión evangelizadora y trabajar por el desarrollo de los pueblos, particularmente aumentando las oportunidades de educación, reduciendo la pobreza y la promoción de los derechos humanos, empezando con el derecho fundamental a la vida.

En 2006 la UMOFC fue erigida por la Santa Sede como una Asociación Pública internacional de Fieles. Este estado canónico honra los esfuerzos de las mujeres católicas activas en nuestra Unión, en la parroquia, en la diócesis y a nivel nacional e internacional. Esta asociación une a mujeres católicas en el mundo dándoles voz en la plataforma internacional. Desde su creación tiene estado consultivo en las Naciones Unidas ante el Consejo Económico y Social (ECOSOC), el Consejo de Derechos Humanos (Ginebra), la FAO (Roma), está presente en el Consejo de Europa (Estrasburgo) y es Socio Oficial de la UNESCO (París).

La UMOFC examina los temas críticos que tienen un impacto en las vidas de las mujeres a nivel inter- nacional y promueve la dignidad de todos los seres humanos. Además, coordina las actividades de las organizaciones de mujeres católicas de todo el mundo, sirviendo como vinculo necesario entre ellas y la red de organizaciones internacionales y las comunidades de fe. A través de ellas, la UMOFC ayuda a capacitar a las que están sin recursos o sin oportunidades, ofrece a las víctimas de la violencia y la pobreza un medio de subsistencia para ellas y para sus hijos y les ayuda para que puedan cumplir con su misión de evangelización y trabajo del desarrollo humano.

Las principales áreas de actividad de la UMOFC son:

  • Promover la formación de las mujeres para afrontar los retos del mundo contemporáneo.
  • Sensibilizar el respeto por Ia diversidad cultural.
  • Promover y coordinar las actividades de las Organizaciones Miembros a nivel internacional y representarlas en los organismos internacionales.
  • Trabajar en conjunto con otras asociaciones internacionales y otras comunidades de fe por el respeto de los derechos humanos, especialmente de las mujeres.
  • Alentar el diálogo ecuménico e interreligioso.

 

El lema de la última Asamblea "Mujeres de la UMOFC, portadoras de "agua viva” a un mundo sediento de paz”, celebrada en Senegal, es una expresión que resume el compromiso que asumimos y que guiará el curso del próximo periodo de cuatro años que comienza, inevitablemente ligado a un tiempo de cambios vertiginosos, de grandes logros pero también de grandes contradicciones, en donde todavía hay heridas abiertas difíciles de curar para quienes "no quieren verlas", y que llevan el nombre de pobreza, migraciones sin destino, esclavitud, discriminación, desigualdad, fragmentación social, conflicto, odio, y violencia, que generan dolor en la vida de millones de personas. Seres humanos que ven pisotear su dignidad, sus derechos y sus posibilidades de existencia. Esta no es una visión apocalíptica del mundo, negativa o desalentadora, sino una visión que reconoce los logros, y la multiplicidad de avances que se vislumbran para el mejoramiento de la calidad de vida de los seres humanos, priorizando a aquellos que no gozan de tales beneficios.