Pascua juvenil. Diócesis de Zaragoza

Pascua Juvenil de los jóvenes de ACG de Zaragoza y la JOC de Aragón 

Los jóvenes de ACG Zaragoza y JOC Aragón hemos vivido unos días ce convivencia durante la Semana Santa.

 
 
 
 

Este es el testimonio de Silvia García:

"Y entonces abres los ojos y te ves sentado formando parte de un gran círculo de personas. De jóvenes. El sol de primavera te calienta la cara y el silencio reina en el lugar. Pero no es un silencio tenso, es más bien tranquilo y cálido. Estás en Hijar pasando los días de la Pascua en compañía de un puñado de locos y locas como tú que cambian la vida cómoda de la ciudad por una casa de convivencias, un desierto y un silencio (a veces roto por guitarras, cantos y algún que otro ukelele)...

Esto es lo que hemos vivido los jóvenes de ACG Zaragoza y JOC Aragón durante los días de las convivencias de Semana Santa. La organización y la colaboración de todos en las tareas y fregotes ha sido clave en este viaje. Tan personal y tan colectivo.

Durante estos días hemos reflexionado sobre las distintas realidades sociales actuales ayudados por testimonios de gente de a pie, gymkanas y documentales que han dado un golpe en la mesa de la comodidad de la que disfrutamos.

Hemos seguido los pasos de la Pasión en el vía Crucis pero siempre dándole un sentido más fresco llevando el sufrimiento de Cristo a las situaciones cotidianas que enfrentamos como la relación con la familia, las caídas, las debilidades, el mirar para otro lado cuando alguien requiere ayuda...
También nos ha dado tiempo a mirar hacia dentro identificando las cruces que llevamos cada uno y reflexionando sobre ellas en las distintas paradas del desierto. Algunas de estas paradas nos recordaban momentos de la vida de Jesús como el huerto de Getsemaní o el pozo de la samaritana y otras, a lugares conocidos a un nivel más personal como la campa de Virgen Blanca. Sirviendo como guía en el retiro y en el foro posterior.

Y por supuesto que ha habido mucha música, ratos libres y gestos que fortalecen las amistades recien formadas y refuerzan las que ya existían. Ratos de expresarte, hablar y convivir. Veladas de risas, juegos de mesa y charlas hasta altas horas de la madrugada. Sonrisas que llenan de luz la oscuridad de estos días de duelo y reflexion.

Una servidora se queda con todo esto y con la esperanza que da el sentirse parte de algo más grande y con la fuerza del compromiso que se ha formado al parar el mundo durante estos días. Vuelvo al mundo con las pilas recargadas y la energía de Cristo resucitado en el corazón."