Oraciones

Como cristianos que somos, en nuestro día a día y en la rutina del grupo no puede faltar aquello con lo que mejor hablamos con Dios: la oración. Aquí tenéis algunas oraciones sencillas por si os ayudan a rezar de forma personal, por si sois los encargados de preparar la oración en el grupo, por si se la queréis enseñar a alguien… ¿Lo mejor? Complementarlas con aquellas oraciones propias de nuestra Iglesia (Padre Nuestro, Ave María…).  

 

 
 

“HÁGASE LA LUZ”

¡Señor, Dios! Cuando creaste el mundo,
lo primero que quisiste
para el hombre fue la luz:
“¡HÁGASE LA LUZ!”
¡Gracias Señor, por la luz!
¡Por todas las luces!
Por las luces de las calles, por las luces de los escaparates,
por las luces de las casas y de las iglesias…
Gracias también por la luz que recibimos en una mirada,
en un gesto; por la luz que recibimos en una palabra amable.
En este curso quisiera encender la luz del ENCUENTRO.
Quisiera encender la luz de ENCONTRARME contigo,
la luz de ENCONTRARME con otros.
El rayo de luz que se produce al estar un rato a tu lado.
¡Enciende, Señor, mi corazón y mi mirada!
No deseo vivir aletargado…
Deseo vivir a la luz de la llama de tu Amor.

 

“NUNCA DIGAS…”

Nunca digas, no sé, no valgo, no puedo,
no tengo fuerzas, no entiendo,
esas cosas son para los que saben.
Para hacer Iglesia y Pueblo
todos valemos, sabemos y podemos.
Si tienes cinco... pon cinco;
si tienes dos... pon dos;
si tienes uno... pon uno.
Si eres ciego... sostén al que es cojo;
si eres cojo... guía al que es ciego;
si eres cojo y ciego... aún puedes cantar
que no es poco en tiempos de desencanto.
Sé valiente y humilde
para descubrir y reconocer tu don; acéptalo y acéptate a ti mismo con él.
Si Dios te dio corazón,
que tu boca no falte en la hora de la fraternidad.
Si te dio alegría,
que tu alegría no falte en la fiesta de los pobres.
Si Dios te hizo reflexivo, que tu reflexión
no falte a la hora de medir los pasos
para conseguir un mañana mejor.
Si Dios te hizo entendido, aporta
tu entendimiento para que el pueblo crezca.
Si Dios te hizo capaz de crear unidad,
pon esa habilidad
al servicio de la unidad que nos libera.
¡Anímate!
Juntos hacemos Pueblo.
Juntos hacemos Iglesia.