Preparando el Domingo (Niños)

“PEDID Y SE OS DARÁ”

28 de julio 2019 (XVII Domingo del tiempo ordinario )

DESCARGAR

ninos

Jesús estaba orando en cierto lugar. Cuando acabó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».
Él les dijo: «Cuando oréis decid: Padre, santifi cado sea tu nombre; venga tu reino; danos cada día nuestro pan cotidiano; perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en la tentación».
Y les dijo: «Suponed que uno de vosotros tiene un amigo que acude a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje a mi casa y no tengo qué darle; y que él le responde desde dentro: No me molestes; la puerta está cerrada, y yo y mis hijos acostados; no puedo levantarme a dártelos. Yo os aseguro que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos para que deje de molestarle se levantará y le dará todo lo que necesite.
Pues bien, yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá. Porque el que pide recibe; el que busca encuentra, y al que llama se le abre. ¿Qué padre de entre vosotros, si su hijo le pide un pan, le dará una piedra? ¿Y si le pide un pez, le dará en lugar de un pez una serpiente? O si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo piden?»

Lucas 11, 1-13

 

ORACIÓN

Te llamamos Padre y te contamos
lo que nos ocurre:
cómo va nuestra vida y la de nuestros hermanos;
acudimos a Ti en la dificultad,
en la fi esta y en el Amor,
y vivimos la vida a tu lado,
siendo todos una gran familia.
Acudimos a Ti, Padre, a compartirte
el cada día,
a refugiarnos en tu fortaleza,
a sosegarnos del cansancio diario,
y a que nos enseñes a llevarnos mejor unos con otros.
Comenzamos el día contigo, Padre,
y lo terminamos
acariciando nuestro vivir en tu presencia,
agradeciéndote cada regalo y cada detalle
incluyéndote en nuestro trajín
y preocupaciones.
Somos tus hijos, por eso vivimos
en comunicación contigo,
necesitamos reunirnos en familia
y hablar la vida.
Dios Padre, Tú eres la fuente de nuestra seguridad,
de donde mana todo consuelo,
de donde brota nuestro dinamismo vital.
Dios Padre, ayúdanos a ser siempre hijos
y a vivir filialmente.

PARA MEDITAR

Esta es la oración que nos enseñó Jesús: el Padre nuestro. Muchas veces a lo largo de la Iglesia hemos rezado el Padre Nuestro: para dar gracias, para pedir por alguien que está pasando una mala racha, cuando hemos sido perseguidos por nuestra fe, cuando hemos pedido coraje para ser valientes y fuertes en momentos importantes. Sin el Padre Nuestro no podemos entender la historia de la Iglesia, es gran parte de lo que somos.

PARA HACER VIDA EL EVANGELIO

  • Escribe un momento importante de tu vida en el que hayas rezado el Padre Nuestro.

  • ¿Que supone para los cristianos el Padre Nuestro?

  • Escribe un compromiso para que en esta semana el Padre Nuestro esté en tus oraciones.