Escuchar, juzgar y actuar

HIJOS DE LA TIERRA – NIL MOLINER

Generalmente, cuando se nos pregunta por una canción que nos recuerde a Dios, pensamos en canciones profundas, pausadas, que nos transmitan un sentimiento de tranquilidad suficiente como para fijar toda nuestra atención en su presencia. Pero ¿por qué no pensar en una canción llena de ritmo, alegría y buen rollito como “Hijos de la tierra” de Nil Moliner?

En esta canción, el autor nos habla como un verdadero mensajero del Señor, en primera persona y sin rodeos. Mediante un acompañamiento musical energizante y una letra muy positiva, nos presenta a Jesús como un amigo en quién confiar cuando los días grises acechan.

Al principio, nos anima a seguirle y a buscarle, a hablar con Él y a ser lo suficientemente valientes como para pedirle ayuda, sabiendo que Él nos comprende y que trata de sacarnos de la tristeza en la que a veces nos vemos sumidos.
Al mismo tiempo, alega que los días malos son necesarios para aprender, avanzar y apreciar los buenos, ¿alguna vez te lo has planteado de esta manera?
Para acabar, nos recuerda que esto no será fácil, pero que es posible si vamos de la mano de Dios; y que, al conseguirlo, Él también estará allí para celebrarlo.

Te recomiendo esta canción para esos días en los que no te encuentras demasiado bien, en el que hayas perdido la esperanza o la rutina y el agobio estén a punto de ganarte la partida.

Es una manera inmejorable de parar, coger aire, recargar las pilas y volver a caminar hacia nuestro objetivo prioritario en la vida: ser felices.

Con la actitud positiva que nos transmite, podremos volver a afrontar la vida con una actitud mucho más positiva, sabiendo que caminamos acompañados.
Además, el ritmo alegre del estribillo se pega con facilidad a las piernas y ¡un baile no le hace mal a nadie!

Nahia Estébanez Gastón
ACG-Joven
Diócesis de Vitoria

 

THE SCIENTIST - COLDPLAY

¿Cuántas veces has escuchado una canción que te encanta y no te has parado a pensar qué significa para ti? Esta vez le ha tocado el turno a The Scientist. Su letra alude a un hombre rendido ante el amor, que expresa su deseo de volver a los comienzos. Según Chris Martin, líder de la banda británica Coldplay, la canción habla sólo sobre chicas, pero ¿qué te parece si la analizamos con las gafas de Dios puestas?

Hoy en día nos toca lidiar con un ritmo de vida trepidante, orquestado por los estudios, el trabajo, las reuniones de la parroquia, nuestra familia y amistades, etcétera. Todo ello hace que, en algunas ocasiones, Dios no esté tan presente en nuestras vidas como nos gustaría. Seguro que alguna vez te has alejado de Él y has activado el piloto automático de la rutina.

El protagonista de nuestra canción se dibuja como una persona racional, que bucea entre números y figuras tratando de descifrar el enigma de su felicidad. Sin embargo, las preguntas a las que trata de dar respuesta no hablan tan fuerte como su corazón. De pronto, se encuentra a sí mismo y se da cuenta de que Dios aun le está esperando. Esto le hace volver arrepentido, asumiendo que ha sido el quien se ha alejado. Esta vez, ha comprendido cómo tiene que ser su relación con Él: cuéntame tus secretos y lo que ronda por tu cabeza, corramos en círculos, persigámonos y dirijámonos a una ciencia desconocida. En definitiva, quiere conocerle, confiar en Él y dejarse llevar por su Amor incondicional.

Como todas las cosas importantes de la vida, nadie dijo que la relación con Dios fuera fácil. Pero tranquilidad, Él es consciente de ello, te conoce, te dará el espacio que necesitas y, sobre todo, te acogerá con los brazos abiertos cuando decidas volver a su lado. Para acabar, te invito a que escuches esta canción y te detengas un momento para analizar cuál es tu relación con Dios.

Endika Prieto
(Eko-ACG. Diócesis de Bizkaia)

 

MUSICAL 'EL REY LEÓN'

Hoy en día disponemos de muchos recursos audiovisuales a nuestro alcance. Muchas canciones que escuchamos habitualmente transmiten mensajes que no tienen que ver con Dios. Sin embargo, si las resintonizáramos poniendo en el centro de nuestras vida a Dios y estuviéramos abiertos a encontrarlo en esas canciones, descubriríamos que éstas nos transmiten mensajes que podrían ser de Dios.

En concreto, las bandas sonoras nos regalan canciones que nos transmiten emociones y nos conectan con sentimientos. Un ejemplo de todo esto es la BSO del musical del Rey Leon. Haciendo esta resintonización, podemos ver cómo la canción “El vive en ti” va haciendo un proceso de descubrimiento de Dios. A medida que avanza la canción se hace palpable la alegría y el regocijo de ir descubriendo a Dios en su vida y cómo es capaz de transmitirlo (“el vive en mi, el vive en ti”). Si os fijáis podréis ver cómo a medida que se va dando el descubrimiento va subiendo la intensidad de la canción.

Cuando descubrimos que realmente vive en nosotros y nosotras, podemos hacernos la pregunta de qué puedo hacer yo para que efectivamente Dios viva a través de mí y ser un instrumento de su proyecto. Por tanto, os animamos a escuchar esta y otras canciones en esta onda y así poder descubrir que Dios nos puede hablar a través de las cosas más cotidianas e insospechadas de nuestra vida.

Alaitz, Josema y Endika.
Jóvenes de ACG, Diócesis de Bizkaia